Si había algo que me reventaba durante el embarazo es que extraños me tocaran la panza.
A quien único se lo permitía era a mi esposo y familia cercana. Pero la
gente es tan atrevida que, sin conocerte, ahí van y te la soban como si
estuvieran amasando pan. Agr!
No se trata de ser amargada, no. Se trata de respeto. Aunque
nuestra piel se expande de tal manera que es imposible esconder la
barriga, no significa que su tamaño sea una invitación a que cualquiera
la toque.
Tengo una amiga que es todo lo contrario. Ella hasta hala los brazos a
la gente para que sientan a su bebé moverse. Pero yo soy como
supersticiosa y pensaba que si alguien con malas vibras tocaba mi panza,
podía pasarme algo o al bebé. Así que prefería mantener los
desconocidos al margen. Bueno, y algunos conocidos también. Jeje
BabyCenter preguntó a las mamás latinas si les molestaba que le tocaran la panza y más de 35 mil votaron. Los resultados:
49% | Sólo si es una persona que no conozco
38% | No me molesta, me hace sentir especial
10% | Me molesta si es un hombre, tanto si lo conozco como si no
3% | A mí no, pero a mi esposo le molesta mucho
38% | No me molesta, me hace sentir especial
10% | Me molesta si es un hombre, tanto si lo conozco como si no
3% | A mí no, pero a mi esposo le molesta mucho
A veces es mejor decirlo directo y sales del lío, pero muchas somos
diplomáticas y recurrimos a estrategias (a veces no tan pacíficas) para
evitar que algún extraño o alguien que no queremos nos toque la barriga.

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